Cómo ahumar cerámica con sulfato de cobre, cáscaras de cebolla y serrín
El ahumado en cerámica (o pit firing) es una de las técnicas más fascinantes que existen. Cada pieza sale distinta, con reflejos metálicos, tonos impredecibles y texturas que parecen vivas. En esta entrada te cuento paso a paso cómo realizo un ahumado con sulfato de cobre, cáscaras de cebolla y serrín sobre una superficie acabada en terra sigillata bruñida.
¿Por qué usar terra sigillata para el ahumado?
La terra sigillata crea una superficie suave y ligeramente sellada que realza los contrastes del humo y los óxidos metálicos. Al bruñirla antes de bizcocharla, conseguimos un acabado satinado que, tras el ahumado, adquiere un brillo casi metálico.
El resultado: una pieza única, llena de matices y reflejos.
Materiales para el ahumado en cerámica
Para este proceso utilicé cuatro componentes principales, cada uno con una función específica:
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Sulfato de cobre → genera cobres, turquesas, azules y rojos metálicos.
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Cáscaras de cebolla → aportan tonos marrones, dorados y rojizos.
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Sal → intensifica el brillo y los contrastes.
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Serrín → produce el fondo negro o gris humo que unifica la pieza.
Esta combinación permite obtener una gama de colores muy rica y orgánica, perfecta para resaltar las formas y el bruñido de la terra sigillata.
Paso a paso: cómo hacer un ahumado con sulfato de cobre
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Prepara el fuego. Crea una capa de brasas vivas en la hoguera o foso de quema.
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Coloca la pieza.
Impregna la pieza con la solución de sulfato de cobre (mezclado con agua y una pizca de sal). Deja secar completamente antes de continuar.
Envuelve la cerámica con los materiales (cobre, cebolla, sal, serrín) utilizando el papel de aluminio para mantenerlo todo junto. No presiones demasiado pero asegúrate que el material no se acumula todo en un solo lugar al manipularla. Sitúala sobre las brasas. -
Cubre parcialmente con más brasas. No entierres por completo; deja que respire.
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Mantén el fuego moderado durante 45 min – 1 h 30 min. La clave es una combustión lenta y constante.
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Deja enfriar completamente. Puede tardar entre 2 y 3 horas. No te preocupes si el papel de aluminio está deshecho cuando la desentierras: es normal.
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Limpieza y acabado. Una vez fría, frota suavemente con un paño para sacar el brillo. Si lo deseas, aplica una capa muy fina de cera de abejas o cera para muebles para proteger la superficie.
Resultado final
El resultado es una cerámica con efecto metálico, tonos cambiantes y una textura que parece contar su propia historia. Ninguna pieza es igual a otra — y esa es la verdadera magia del ahumado en foso.
Si aún no has probado esta técnica, ¡te animo a hacerlo! Solo necesitas paciencia, fuego y ganas de experimentar con la alquimia del barro. ✨
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